La preocupante ruta del Presupuesto de Egresos para la Federación para 2025

El Presupuesto de Egresos de la Federación 2025, impulsado desde la Presidencia con el visto bueno de las bancada de MORENA en la Cámara de las y los Diputados, representa un golpe a necesidades verdaderamente urgentes para millones de mexicanas y mexicanos. En un momento histórico donde la desigualdad y las carencias estructurales demandan respuestas contundentes, este presupuesto prioriza proyectos centralistas y clientelares, dejando de lado prioridades estratégicas para México.
Uno de los recortes más alarmantes es en salud, un sector que ya se encuentra al borde del colapso. Con más de 60 millones de personas sin acceso a servicios de salud, el gasto público federal de 2025 representa una sentencia para millones que dependen de un sistema incapaz de ofrecer medicamentos, atención médica e infraestructura digna para cuidar y mejorar la salud de las familias mexicanas.
En el rubro de infraestructura, el abandono de las carreteras es otra muestra de las prioridades distorsionadas de este gobierno. Las vías de comunicación son el motor del desarrollo económico, facilitando el comercio, el turismo y la movilidad diaria de millones. Sin embargo, la reducción en el presupuesto destinado a su mantenimiento y cuidado pone en peligro la seguridad de quienes transitan por ellas y compromete la competitividad del país.
La educación, pilar fundamental para el progreso, también ha sido desatendida. En particular, las universidades estatales, que son clave para la formación de los jóvenes, enfrentan un escenario financiero preocupante. Negar amplitud financiera en favor de las universidades, es negar a la juventud las herramientas para construirse un futuro mejor.
Por último, la vocación centralista del régimen, está asfixiando a las entidades federativas y municipios. La concentración de recursos en el gobierno federal limita la capacidad de respuesta local ante problemáticas específicas, convirtiéndose así en un mecanismo de control político que desgarra la democracia. Los gobiernos estatales y municipales, que son la primera línea de atención a la ciudadanía, reciben poco apoyo, a pesar de ser quienes enfrentan directamente los retos cotidianos.
Actores de oposición y de la sociedad civil han advertido sobre las graves consecuencias de este presupuesto para la salud, la educación, la economía y la democracia en nuestro país. Desde el Partido Acción Nacional, en la Cámara de Diputados, no dejaremos de luchar por un México democrático, justo y financieramente equilibrado, que responda a las verdaderas necesidades de la población. Nuestra responsabilidad es seguir defendiendo a las familias mexicanas frente a un gobierno que continúa hipotecando la posibilidad de construir un futuro mejor para los hogares de nuestro país.